
Jamás pude imaginar el poder tan grande que tienen las palabras... siempre fui una chica de pocas palabras... callada, reservada, hasta cierto punto timida si pudiera describirme de alguna manera... confieso que simpre me dio miedo decir lo que pensaba...llegue a sentir que mis pensamientos no eran significativos y peor aun que tal vez no significaban nada para los demás... que al salir de mi cuerpo, mis pensamientos convertidos en palabras, caian en un vacío en el cual se perdian en un infinito junto con todo lo que estando en mi ser encerraban.
El poder de las palabras jamas podrá ser medido en su totalidad ni en toda mi existencia...pero un pequeño esbozo de sus consecuencias se vierte en mi a cada momento, convirtiendo en realidad palpable cada sentimiento, cada sensacion, cada deseo que ha habitado muy dentro de mi.
Empezé a dejar salir mis palabras sin saber por que, tal vez el sentir mi espiritu amurallado fue un primer motivo para liberar lo que crei no tenia ningun valor, ningun sentido...y cuando fluyeron simpleme y complejamente con la claridad de todo mi corazón, la magnitud de su poder cobró vida en todas y cada una de mis circunstancias.
A partir de entonces no puedo decir nada sin reconocer que las palabras viven, que cada una tiene un significado mas que etimologico, pues lo que les da existencia y poder es el corazón que las palpita, cuando leo lo que escribo escucho latir mi corazón, y mientras mas escribo mas palpita, mientras mas hablo con mis pacientes mas me descubro en cada latir.
Jamás imaginé el poder de las palabras... de mis palabras... y doy gracias a Dios por dejarme descubrir mi ser en cada letra, en cada sustantivo, en cada adjetivo o calificativo...y por descubrir que cada vez que alguien me lee, me escucha... y escucha mi latir EN VOZ ALTA, mi ser crece en intensidad... con un poder que ahora entiendo, solo tienen las palabras.
UN BESO A TODOS.
El poder de las palabras jamas podrá ser medido en su totalidad ni en toda mi existencia...pero un pequeño esbozo de sus consecuencias se vierte en mi a cada momento, convirtiendo en realidad palpable cada sentimiento, cada sensacion, cada deseo que ha habitado muy dentro de mi.
Empezé a dejar salir mis palabras sin saber por que, tal vez el sentir mi espiritu amurallado fue un primer motivo para liberar lo que crei no tenia ningun valor, ningun sentido...y cuando fluyeron simpleme y complejamente con la claridad de todo mi corazón, la magnitud de su poder cobró vida en todas y cada una de mis circunstancias.
A partir de entonces no puedo decir nada sin reconocer que las palabras viven, que cada una tiene un significado mas que etimologico, pues lo que les da existencia y poder es el corazón que las palpita, cuando leo lo que escribo escucho latir mi corazón, y mientras mas escribo mas palpita, mientras mas hablo con mis pacientes mas me descubro en cada latir.
Jamás imaginé el poder de las palabras... de mis palabras... y doy gracias a Dios por dejarme descubrir mi ser en cada letra, en cada sustantivo, en cada adjetivo o calificativo...y por descubrir que cada vez que alguien me lee, me escucha... y escucha mi latir EN VOZ ALTA, mi ser crece en intensidad... con un poder que ahora entiendo, solo tienen las palabras.
UN BESO A TODOS.


