Te invito a acompañarme,compartiré mis experiencias como Madre,Empresaria, Psicóloga y Sobreviviente de LUPUS. No dudes en compartir si te ha parecido interesante, o si crees que esta historia de vida puede ayudar a alguien mas. BIENVENID@S"

domingo, 4 de febrero de 2007

"EL PRIMER DIA DE CLASES DE SOFIA"

En esta ocasión quiero compartir con ustedes, no necesariamente un artículo sino un escrito que realicé el primer día que mi Adda Sofía entró a la guardería, fue un suceso muy importante en mi vida, esa sensación que experimento día a día de que algún día partirá y de que la extrañaré, y espero ayudarla y acompañarla en la elección del camino que ha de seguir.
"Desde que naciste he pensado en escribir estas páginas, pero creo que el miedo de dejar por escrito algún error o sentimiento inadecuado me lo impidió todo este tiempo, pero hoy al ver tu rostro de ilusión y completa confianza ante mi decisión de iniciarte en una experiencia que confío plenamente disfrutarás por completo, no he podido resistir plasmar los sentimientos y emociones que despertaste en mi al mirarte entrar al colegio.

Fue una confusión de sentimientos encontrados, al mismo tiempo me sentía emocionada pero con reservas, segura de que lo aprovecharás y disfrutarás al máximo, sintiendo igual que era algo que tu niñez anhelaba y que yo ante todo lo que pudiera ofrecerte había muchas cosas que ya no podría darte y que la escuela te daría por montones ya que eres una niña inteligente, sensible y me sorprende tu capacidad de comprensión, no solo ante hechos y situaciones que se te presentan diariamente sino principalmente ante mis sentimientos y todo aquello que ni yo misma puedo enfrentar o controlar.

Hoy me ayudaste mucho, sentí que tu me ayudaste mas de lo que yo podría ayudarte, supuestamente yo debía infundirte seguridad y confianza, pero tu ibas tan segura, tan dispuesta y abierta, tan confiada, yo en cambio temblaba, tuve insomnio ante la ansiedad del nuevo día, el corazón me palpitaba rápidamente y el estómago me dolía, tu estabas serena, despertaste contenta y te encontrabas recostada observando la televisión tranquilamente, yo te platicaba de lo hermoso que sería la escuela y de todo lo que encontrarías en ella, te dejaste vestir y realmente lo confieso lucías hermosa con tu uniforme, tu camisa naranja y tu falda azul resaltando ambas prendas tu rostro y esos ojos azules coquetos y adormilados, con tu cabello negro sin peinar aún, pero en realidad lucías espléndida, finalizando con tus tenis con luz tus favoritos, iluminando cada paso de tu vida y al mismo tiempo de la mía en donde te acompaño creyendo protegerte, sintiéndome siempre yo tan protegida.

Te tomé varias fotos, pero seguía nerviosa, papá haciendo sus bromas como siempre en los momentos menos indicados, Karla igualmente nerviosa ante la nueva experiencia de un día sin ti después de dos años de compartir contigo todas las mañanas, mientras me arreglaba imaginaba el momento de dejarte, estaba segura de que tal vez llorarías y de que yo tendría que hacerme la fuerte para poder dejarte aún ante tus lágrimas y desesperación; al terminar nos dirigimos a la puerta y tu te fuiste directo al carro, en tu desesperación por subirte no esperaste a desconectar la alarma y esta empezó a sonar, asustándote y haciéndote llorar, a lo que yo me enojé enseguida con papá por arruinar un dìa que iniciaba perfecto, pero trate de tranquilizarme, me abrazaste, lloraste y ya tranquilas nos dirigimos al carro, y tu serena te subiste y te sentaste en medio de mis piernas en el asiento de adelante como siempre lo hemos hecho, y en seguida te pegaste a mi regazo acurrucando tu cabecita en mi pecho y yo te susurraba lo hermoso que sería el día y lo contenta que estarías.
Llegamos a la escuela, el trayecto se me hizo muy breve y mi ansiedad aumentaba, mi corazón palpitaba cada vez más y el nudo que sentía en el estómago era muy fuerte, te bajaste y me tomaste de la mano, entramos y la maestra te tomó tu manita, te besé y te dije: “que dios te bendiga mi amor”, caminaste de la mano con la maestra y volteaste mirándonos con tu rostro lleno de ternura y de confianza esbozando una sonrisa de ilusión y de aparente agradecimiento, mientras yo trataba de contener el llanto fingiendo fortaleza a lo que tu me decías con tu mirada: “Gracias mami por confiar en mi”. "

3 comentarios:

Xina dijo...

Me recuerda al anuncio del lunch este que pasan en la tele.

A mi me metieron a la escuela al 1 y medio por andar de hiperactiva en la casa jajaja, desde niña soy incontrolable... O eso dice mi madre.

Anónimo dijo...

Las mujeres hacen de todas las situaciones un choro.

Mariluz Barrera González dijo...

Que bueno anònimo que hacemos de todas las situaciones un choro, eso quiere decir que la vida nos sorprende y nos importa y si se trata de mis hijos con mayor razòn.

Gracias por tu visita.