Te invito a acompañarme,compartiré mis experiencias como Madre,Empresaria, Psicóloga y Sobreviviente de LUPUS. BIENVENID@S"
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miércoles, 6 de noviembre de 2013

DE COMO LA VIDA INTENTA CAMBIARNOS

Muchos de los niños y jóvenes que llegan a psicoterapia me conmueven enormemente, en mi experiencia observo una extrema confusión ante la incongruencia del mundo y por consiguiente de la famosa REALIDAD, todos nos quejamos de lo terrible que está la situación pero es increíble escuchar a los padres repetirme una y otra vez: “NO PU...EDO MANTENERLO EN UNA BURBUJA DE CRISTAL, TIENE QUE APRENDER A ADAPTARSE AL MUNDO REAL”, lo interesante es que aquello que los padres llaman burbuja de cristal, es lo que los niños y los jóvenes perciben como la auténtica realidad, un mundo de valores y congruencia, donde decir, pensar y actuar coinciden, y en donde la felicidad es una enorme posibilidad.
Entonces “¿que implica adaptarse a la realidad?”, para un niño pudiese ser: Tener padres que te dicen que lo mejor para todos será el divorcio, pero a partir de esa circunstancia las cosas empeoran, los pleitos crecen y los problemas de comunicación entre adultos parecen no terminar; en la escuela adaptarse a la realidad implicaría: aburrirse por que el mundo es aburrido, aceptar la injusticia y obedecer sin replicar, agredir a otros iguales para sobrevivir porque así son los niños.
Al final los niños y los jóvenes no entienden a que nos referimos cuando decimos que luchamos por un mundo mejor, si al final lo que hemos llamado “LA REALIDAD”, es lo que impera en nuestra existencia y a lo que tendremos que ADAPTARNOS para entonces no ser unos inadaptados.
Cuando cuestiono a los padres sobre lo que implica el ADAPTARNOS a lo que ellos llaman EL MUNDO REAL, les hago ver que muchos de sus hijos, son nobles, sensibles y con valores e ideales muy concretos, y que muy probablemente algunos de ellos terminen siendo entonces ante su postura unos INADAPTADOS porque su ser es más fuerte que la REALIDAD que nos han vendido y que es justo seres como ellos los que en verdad necesita el mundo si queremos mejorar.
Hace muchos años renuncié a un trabajo en una institución gubernamental porque amo ser psicóloga y para poder mantener mi trabajo y conservar mi sueldo necesitaba ADAPTARME AL SISTEMA y convertirme en una persona que definitivamente NO SOY, suena muy idealista y controvertido, pero lo interesante es plantearte opciones y posibilidades, porque siempre las hay, se que tomé el camino más duro y difícil, trabajar por tu cuenta y emprender un negocio y justo aquí en Campeche, es toda una odisea, pero si yo hubiese dejado que aquello que me convierte en quien soy se perdiera, definitivamente no estaría haciendo ni la milésima parte bien de todo lo que ahora he logrado, no tendría la esencia ni la postura para poder ayudar y acompañar a otros, sobre todo a los niños y a los jóvenes, que se resisten a que el mundo los cambie.
A veces llegan algunos niños a los que el mundo irremediablemente les ha impactado y por cuestión de supervivencia e influencia de sus familias en las que al final crecen han logrado ADAPTARSE, pero la amargura, la tristeza y los trastornos son su diario vivir y es justo por ello que terminan buscando ayuda.
No se si ADAPTARSE implique transformarse en quien no eres, para mi ADAPTARSE, implica tomar quien eres y a partir de eso construir algo que te sostenga y te rescate y que al final termina siendo lo que el mundo y sobre todo tu mismo realmente necesitas, la gente quiere un mundo mejor pero NO QUIERE MEJORAR, los padres quieren HIJOS MEJORES, pero se resisten A MEJORAR y desean entonces que sean sus hijos los que se conviertan en seres como lo somos la mayoría de los adultos, tristes, sin esperanzas, frustrados, sin valores, con doble moral, ADAPTANDOSE, TRANSFORMANDOSE a UNA REALIDAD que hemos construido y que nos arrastra tristemente a un final que confieso no me está gustando y del que yo en lo personal no quiero colaborar.
Mtra. Mariluz Barrera González.

domingo, 4 de febrero de 2007

"EL PRIMER DIA DE CLASES DE SOFIA"

En esta ocasión quiero compartir con ustedes, no necesariamente un artículo sino un escrito que realicé el primer día que mi Adda Sofía entró a la guardería, fue un suceso muy importante en mi vida, esa sensación que experimento día a día de que algún día partirá y de que la extrañaré, y espero ayudarla y acompañarla en la elección del camino que ha de seguir.
"Desde que naciste he pensado en escribir estas páginas, pero creo que el miedo de dejar por escrito algún error o sentimiento inadecuado me lo impidió todo este tiempo, pero hoy al ver tu rostro de ilusión y completa confianza ante mi decisión de iniciarte en una experiencia que confío plenamente disfrutarás por completo, no he podido resistir plasmar los sentimientos y emociones que despertaste en mi al mirarte entrar al colegio.

Fue una confusión de sentimientos encontrados, al mismo tiempo me sentía emocionada pero con reservas, segura de que lo aprovecharás y disfrutarás al máximo, sintiendo igual que era algo que tu niñez anhelaba y que yo ante todo lo que pudiera ofrecerte había muchas cosas que ya no podría darte y que la escuela te daría por montones ya que eres una niña inteligente, sensible y me sorprende tu capacidad de comprensión, no solo ante hechos y situaciones que se te presentan diariamente sino principalmente ante mis sentimientos y todo aquello que ni yo misma puedo enfrentar o controlar.

Hoy me ayudaste mucho, sentí que tu me ayudaste mas de lo que yo podría ayudarte, supuestamente yo debía infundirte seguridad y confianza, pero tu ibas tan segura, tan dispuesta y abierta, tan confiada, yo en cambio temblaba, tuve insomnio ante la ansiedad del nuevo día, el corazón me palpitaba rápidamente y el estómago me dolía, tu estabas serena, despertaste contenta y te encontrabas recostada observando la televisión tranquilamente, yo te platicaba de lo hermoso que sería la escuela y de todo lo que encontrarías en ella, te dejaste vestir y realmente lo confieso lucías hermosa con tu uniforme, tu camisa naranja y tu falda azul resaltando ambas prendas tu rostro y esos ojos azules coquetos y adormilados, con tu cabello negro sin peinar aún, pero en realidad lucías espléndida, finalizando con tus tenis con luz tus favoritos, iluminando cada paso de tu vida y al mismo tiempo de la mía en donde te acompaño creyendo protegerte, sintiéndome siempre yo tan protegida.

Te tomé varias fotos, pero seguía nerviosa, papá haciendo sus bromas como siempre en los momentos menos indicados, Karla igualmente nerviosa ante la nueva experiencia de un día sin ti después de dos años de compartir contigo todas las mañanas, mientras me arreglaba imaginaba el momento de dejarte, estaba segura de que tal vez llorarías y de que yo tendría que hacerme la fuerte para poder dejarte aún ante tus lágrimas y desesperación; al terminar nos dirigimos a la puerta y tu te fuiste directo al carro, en tu desesperación por subirte no esperaste a desconectar la alarma y esta empezó a sonar, asustándote y haciéndote llorar, a lo que yo me enojé enseguida con papá por arruinar un dìa que iniciaba perfecto, pero trate de tranquilizarme, me abrazaste, lloraste y ya tranquilas nos dirigimos al carro, y tu serena te subiste y te sentaste en medio de mis piernas en el asiento de adelante como siempre lo hemos hecho, y en seguida te pegaste a mi regazo acurrucando tu cabecita en mi pecho y yo te susurraba lo hermoso que sería el día y lo contenta que estarías.
Llegamos a la escuela, el trayecto se me hizo muy breve y mi ansiedad aumentaba, mi corazón palpitaba cada vez más y el nudo que sentía en el estómago era muy fuerte, te bajaste y me tomaste de la mano, entramos y la maestra te tomó tu manita, te besé y te dije: “que dios te bendiga mi amor”, caminaste de la mano con la maestra y volteaste mirándonos con tu rostro lleno de ternura y de confianza esbozando una sonrisa de ilusión y de aparente agradecimiento, mientras yo trataba de contener el llanto fingiendo fortaleza a lo que tu me decías con tu mirada: “Gracias mami por confiar en mi”. "