Te invito a acompañarme,compartiré mis experiencias como Madre,Empresaria, Psicóloga y Sobreviviente de LUPUS. BIENVENID@S"
Mostrando entradas con la etiqueta Muralla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Muralla. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de junio de 2007

"CAMPECHE, CIUDAD FORTIFICADA".

Les he platicado en muchísimas ocasiones de todo lo que políticamente sucede en mi país y en mi estado pero creo que ha llegado el momento de hablarles de todas las cosas hermosas con las que cuenta este mágico lugar, para que comprendan el porque de mi enamoramiento por este recinto y mis grandes esperanzas de recobrar en los campechanos los deseos de luchar para que nuestras vidas aquí sean cada vez mejores.

En este Post les platicaré de la Historia de Nuestras Murallas, les he comentado de mi sentimiento tan arraigado de espíritu amurallado, así me siento muchas veces viviendo en este exquisito lugar. Pero estas murallas que existen en mi espíritu, literalmente existieron en nuestro centro histórico y aquí les voy a contar su razón de ser.



El estado de Campeche está ubicado en la parte suroeste de la Península de Yucatán, limitando al norte y noroeste con el estado de Yucatán, al este con el estado de Quintana Roo y con Belice, al sur con la república de Guatemala y el estado de Tabasco y al oeste con Tabasco y el Golfo de México.


Las primeras incursiones españolas tuvieron lugar en el año 1517. Hacia 1531, al primer asentamiento se le denominó Salamanca y en 1540 se le cambió el nombre por el de Villa de San Francisco de Campeche, por Francisco de Montejo “El Mozo” y en el año de 1777 recibió la categoría de Ciudad.

Fue el primer asentamiento español en la península de Yucatán, llamada originalmente "Ah Kin Pech". Le tomó casi 15 años al conquistador Francisco de Montejo declararla conquistada.



Durante la época colonial, Campeche tuvo la categoría de puerto de escala en el tráfico comercial marítimo debido a su situación geográfica entre el Mar de las Antillas y el Golfo de México; el intenso comercio con Veracruz hizo que su economía fuera muy próspera, por lo que hubo la necesidad de crear astilleros para la fabricación de barcos.En la época de la Colonia, Campeche producía el Palo de Campeche o Palo de Tinte que llegó a tener gran demanda en Europa. Los fabricantes de textiles estaban dispuestos a comprarlo a precios de oro por la belleza de su color encarnado. Esta fue una de las razones por las que los piratas o filibusteros hicieron su aparición en la bahía de Campeche. Con este motivo, el comercio y la vida, no sólo de Campeche, sino de los demás principales puertos del Golfo, quedaron bajo la amenaza constante de estos vándalos del mar.

Las naves de los corsarios Francis Drake, John Hawkins, Lauren Graff “Lorencillo”, Kornelius Jols “Pie de Palo”, Diego “El Mulato”, Jacobo Jackson, Henry Morgan, Bartolomé “El Portugués”, Lewis Scott y Rock Brasiliano, dejaron su nombre escrito con sangre en las memorias de este lugar.

Durante 160 años las luchas fueron constantes, hasta que en 1686 se comenzó la construcción de la ciudad amurallada y fortificada de Campeche. Esta defensa se concluyó alrededor de 1704, aunque los ataques de los corsarios para entonces habían casi desaparecido.


La muralla que circundaba a la ciudad tenía una longitud de 2 560 m y consistía en un polígono de forma irregular con seis frentes, cuatro puertas y ocho baluartes. Además estaba custodiada por dos fuertes construidos en los cerros cercanos. En la actualidad subsisten 500 m de muralla, siete baluartes, dos puertas y los dos fuertes.



La Puerta de Tierra era la entrada principal y aún sigue siendo uno de los símbolos de la capital. Construida en 1732, conserva su imponente esplendor; están íntegras sus almenas, casamatas y almacenes, así como su defensa, formada por una muralla en forma de triángulo con un foso de cuatro metros de ancho y tres de profundidad.



La protección de esta puerta estaba encomendada a los baluartes de San Francisco y San Juan, y los lienzos de muralla que conectan entre sí a estas fortificaciones son los de mayor extensión; están construidos con piedras de cantera y sascab, y miden aproximadamente 400 m de longitud y 8.5 m y 2.27 m de grosor. Cuenta también con torreones y atalayas.

Dentro del Recinto amurallado vivían familias de la nobleza, adinerados comerciantes, el Teniente del Rey, los religiosos y las autoridades políticas.

Desde el año de 1893 empieza el derrumbe del recinto amurallado, para no variar, en el pasado al igual que en el presente los gobiernos no tenían ni idea del valor histórico y artístico que tenían nuestras murallas, desde esa época y hasta hace algunas décadas aún se seguían derrumbando lo que ahora ya son considerados monumentos históricos y patrimonio cultural de la humanidad, algunos de los baluartes y de los fuertes se han convertido en museos, jardín botánico o en oficinas municipales.

Es un lugar hermoso, totalmente colonial, el centro histórico conserva de forma auténtica y original sus bellas casas, las iglesias más importantes y bellas de la ciudad, como la catedral, la iglesia de San Francisco y la Iglesia de San Juan de Dios, por nombrar algunas.
Campeche es un lugar de ensueño, digno de respeto por la historia mágica y de lucha que posee, tal vez el problema con los campechanos actualmente es que a diferencia de nuestros antepasados que usaron la muralla para defenderse, ahora la utilizamos para limitarnos, para cerrarnos las puertas ante nuestros deseos, nuestros sueños y a todas las posibilidades de desarrollo profesional y laboral que podamos poseer; aunque las circunstancias nos señalen lo contrario, es importante que nos quede claro que solo de nosotros dependerá que esto cambie.

Somos seres amables y de sentimientos nobles, no debemos de olvidarlo, y mucho menos en todas y cada una de las circunstancias de nuestra vida diaria, en nuestros trabajos, en la calle, en cualquier lugar en el que podamos demostrar la calidad de personas que realmente existe en nosotros, y es por esto que merecemos una calidad de vida digna y mucho, mucho mejor que la que cualquier político o gobierno nos intente ofrecer; y es que de nosotros depende que esta muralla que hemos alzado en nuestro espíritu no nos impida ser quienes auténticamente somos.

A continuación les dejo un Audio, bello y exquisito, "Campeche, el tesoro de los mayas", cortesía de María Isabel Gutiérrez de Velasco, a quien agradezco esta aportación, así como sus bellas y emotivas palabras. Se que lo disfrutarán. (No olviden poner pausa al Tune Feed)



Un beso a todos.


Tags Blogalaxia:

jueves, 25 de enero de 2007

"El Presente en Campeche, es tener un espíritu amurallado" (Para cambiar el presente)


Por: Mariluz Barrera González

Recientemente leí un artículo en el que se hablaba de los campechanos como ciudadanos que nunca se quejan, ni dicen nada y mucho menos exigen ser respetados. Cabe aclarar que es un mal de los mexicanos en general y no de los campechanos en particular.
Sin embargo, en un estado en el que las oportunidades de empleo y crecimiento profesional son limitadas y como consecuencia el 70% de la población —si no es que más— vive de la burocracia con un sueldo que depende del gobierno, ¿quién se atreve a hablar? Campeche es un estado con muchos recursos para crecer pero no ha sido suficiente, ya que el recurso verdaderamente importante de un lugar son las personas que viven en él, los valores y las actitudes que tienen ante la vida, así como sus expectativas de crecimiento personal, sus anhelos, sueños y proyectos que en conjunto hacen que cualquier ciudad, estado o nación crezca sin detenerse.
En los ciudadanos es un sentimiento generalizado que las oportunidades y la posibilidad de crecimiento no existen, por lo que el futuro se vuelve incierto y los sueños se desvanecen al enfrentar la realidad. Sólo son tres las opciones: el magisterio, la política o la burocracia. Conviene ser maestro sacrificando la vocación para heredar la plaza de tus padres. Para convertirte en político o trabajar en el gobierno debes tener muy buenas relaciones o acceder a los intereses de tus superiores, y es entonces que poseer el perfil, los estudios y la capacidad no serán prioritarios para obtener un buen empleo.
El panorama no es prometedor y quizás esta situación sea una de las grandes causas de los altos índices de depresión y suicidio en la entidad: crecer sin sueños, deseos ni intereses o, peor, tenerlos y verte en la necesidad de reprimirlos.
Bien dicen que la mayor dificultad no está en las circunstancias sino en el pensamiento, y muy probablemente la muralla de mayor impacto en Campeche no es la del recinto histórico que resguarda sus más grandes tesoros, sino la que se levantó en nuestro espíritu, limitándolo y envolviéndolo con el fantasma de la desilusión.
El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños. No olvidemos que el primer deber del hombre es desarrollar todo lo que posee, todo lo que se pueda convertir en él mismo.
Los campechanos somos gente valiosa, capaz de convertirse en seres triunfadores y no en la sencilla definición que da el diccionario con la que, en son de broma, describe en diversos lugares a alguien franco y dispuesto para cualquier broma o diversión.
Debemos cambiar nuestro presente, base del futuro de nuestros hijos, pues ellos merecen uno con esperanzas, donde puedan tener un sueño, con la seguridad de que podrán hacer hasta lo imposible para alcanzarlo.— San Francisco de Campeche, Campeche.

(Publicado en el Diario de Yucatán)
mariluz_mariluz@hotmail.com
http://mbgenvozalta.blogspot.com


Tags Blogalaxia: