En este Post les platicaré de la Historia de Nuestras Murallas, les he comentado de mi sentimiento tan arraigado de espíritu amurallado, así me siento muchas veces viviendo en este exquisito lugar. Pero estas murallas que existen en mi espíritu, literalmente existieron en nuestro centro histórico y aquí les voy a contar su razón de ser.

El estado de Campeche está ubicado en la parte suroeste de la Península de Yucatán, limitando al norte y noroeste con el estado de Yucatán, al este con el estado de Quintana Roo y con Belice, al sur con la república de Guatemala y el estado de Tabasco y al oeste con Tabasco y el Golfo de México.
Las primeras incursiones españolas tuvieron lugar en el año 1517. Hacia 1531, al primer asentamiento se le denominó Salamanca y en 1540 se le cambió el nombre por el de Villa de San Francisco de Campeche, por Francisco de Montejo “El Mozo” y en el año de 1777 recibió la categoría de Ciudad. Fue el primer asentamiento español en la península de Yucatán, llamada originalmente "Ah Kin Pech". Le tomó casi 15 años al conquistador Francisco de Montejo declararla conquistada.

Durante la época colonial, Campeche tuvo la categoría de puerto de escala en el tráfico comercial marítimo debido a su situación geográfica entre el Mar de las Antillas y el Golfo de México; el intenso comercio con Veracruz hizo que su economía fuera muy próspera, por lo que hubo la necesidad de crear astilleros para la fabricación de barcos.En la época de la Colonia, Campeche producía el Palo de Campeche o Palo de Tinte que llegó a tener gran demanda en Europa. Los fabricantes de textiles estaban dispuestos a comprarlo a precios de oro por la belleza de su color encarnado. Esta fue una de las razones por las que los piratas o filibusteros hicieron su aparición en la bahía de Campeche. Con este motivo, el comercio y la vida, no sólo de Campeche, sino de los demás principales puertos del Golfo, quedaron bajo la amenaza constante de estos vándalos del mar.
Las naves de los corsarios Francis Drake, John Hawkins, Lauren Graff “Lorencillo”, Kornelius Jols “Pie de Palo”, Diego “El Mulato”, Jacobo Jackson, Henry Morgan, Bartolomé “El Portugués”, Lewis Scott y Rock Brasiliano, dejaron su nombre escrito con sangre en las memorias de este lugar.
Durante 160 años las luchas fueron constantes, hasta que en 1686 se comenzó la construcción de la ciudad amurallada y fortificada de Campeche. Esta defensa se concluyó alrededor de 1704, aunque los ataques de los corsarios para entonces habían casi desaparecido.
La muralla que circundaba a la ciudad tenía una longitud de 2 560 m y consistía en un polígono de forma irregular con seis frentes, cuatro puertas y ocho baluartes. Además estaba custodiada por dos fuertes construidos en los cerros cercanos. En la actualidad subsisten 500 m de muralla, siete baluartes, dos puertas y los dos fuertes.
La Puerta de Tierra era la entrada principal y aún sigue siendo uno de los símbolos de la capital. Construida en 1732, conserva su imponente esplendor; están íntegras sus almenas, casamatas y almacenes, así como su defensa, formada por una muralla en forma de triángulo con un foso de cuatro metros de ancho y tres de profundidad.

La protección de esta puerta estaba encomendada a los baluartes de San Francisco y San Juan, y los lienzos de muralla que conectan entre sí a estas fortificaciones son los de mayor extensión; están construidos con piedras de cantera y sascab, y miden aproximadamente 400 m de longitud y 8.5 m y 2.27 m de grosor. Cuenta también con torreones y atalayas.
Dentro del Recinto amurallado vivían familias de la nobleza, adinerados comerciantes, el Teniente del Rey, los religiosos y las autoridades políticas.
Desde el año de 1893 empieza el derrumbe del recinto amurallado, para no variar, en el pasado al igual que en el presente los gobiernos no tenían ni idea del valor histórico y artístico que tenían nuestras murallas, desde esa época y hasta hace algunas décadas aún se seguían derrumbando lo que ahora ya son considerados monumentos históricos y patrimonio cultural de la humanidad, algunos de los baluartes y de los fuertes se han convertido en museos, jardín botánico o en oficinas municipales.
Es un lugar h
ermoso, totalmente colonial, el centro histórico conserva de forma auténtica y original sus bellas casas, las iglesias más importantes y bellas de la ciudad, como la catedral, la iglesia de San Francisco y la Iglesia de San Juan de Dios, por nombrar algunas.Campeche es un lugar de ensueño, digno de respeto por la historia mágica y de lucha que posee, tal vez el problema con los campechanos actualmente es que a diferencia de nuestros antepasados que usaron la muralla para defenderse, ahora la utilizamos para limitarnos, para cerrarnos las puertas ante nuestros deseos, nuestros sueños y a todas las posibilidades de desarrollo profesional y laboral que podamos poseer; aunque las circunstancias nos señalen lo contrario, es importante que nos quede claro que solo de nosotros dependerá que esto cambie.
Somos seres amables y de sentimientos nobles, no debemos de olvidarlo, y mucho menos en todas y cada una de las circunstancias de nuestra vida diaria, en nuestros trabajos, en la calle, en cualquier lugar en el que podamos demostrar la calidad de personas que realmente existe en nosotros, y es por esto que merecemos una calidad de vida digna y mucho, mucho mejor que la que cualquier político o gobierno nos intente ofrecer; y es que de nosotros depende que esta muralla que hemos alzado en nuestro espíritu no nos impida ser quienes auténticamente somos.
A continuación les dejo un Audio, bello y exquisito, "Campeche, el tesoro de los mayas", cortesía de María Isabel Gutiérrez de Velasco, a quien agradezco esta aportación, así como sus bellas y emotivas palabras. Se que lo disfrutarán. (No olviden poner pausa al Tune Feed)
Somos seres amables y de sentimientos nobles, no debemos de olvidarlo, y mucho menos en todas y cada una de las circunstancias de nuestra vida diaria, en nuestros trabajos, en la calle, en cualquier lugar en el que podamos demostrar la calidad de personas que realmente existe en nosotros, y es por esto que merecemos una calidad de vida digna y mucho, mucho mejor que la que cualquier político o gobierno nos intente ofrecer; y es que de nosotros depende que esta muralla que hemos alzado en nuestro espíritu no nos impida ser quienes auténticamente somos.
A continuación les dejo un Audio, bello y exquisito, "Campeche, el tesoro de los mayas", cortesía de María Isabel Gutiérrez de Velasco, a quien agradezco esta aportación, así como sus bellas y emotivas palabras. Se que lo disfrutarán. (No olviden poner pausa al Tune Feed)
Un beso a todos.
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